Los 6 principales errores de las empresas que dan el salto digital

Está claro que de todos los errores se aprende. Ahora bien, si podemos evitar alguno que nos haga perder el tiempo y, por qué no decirlo, el dinero… mejor que mejor.

A estas alturas, seguramente nadie duda que el futuro de la comunicación será digital o no será. Inmersos en la era de la revolución tecnológica, donde la gestión de la comunicación está marcada por la aparición de nuevas plataformas, aplicaciones y redes sociales, tenemos que hacer frente a la gran pregunta: ¿nos sumamos al cambio? Y, lo más importante: ¿de qué manera?

Aquí te exponemos los seis principales errores de las empresas que dan el salto digital y que escogen sacar provecho de las redes sociales. Un potente canal de comunicación con los clientes y una gran herramienta para el marketing.

Cómo dice el dicho, “quién tiene boca se equivoca” y “haciendo y deshaciendo aprende el aprendiz”. Y es que está claro que de todos los errores se aprende. Ahora bien, si podemos evitar alguno que nos haga perder el tiempo y, por qué no decirlo, el dinero… mejor que mejor.

¿Cometes algún de estos errores? Comprueba si lo estás haciendo bien.

1. No tener una estrategia digital

Para abrir una cuenta en una red social no hacen falta muchos conocimientos técnicos. Hay que saber leer e ir completando los pasos que te fija la plataforma. Lo mismo pasa con Twitter y _______(aquí pon la red social que quieras). Para decirlo simple y llanamente: todo el mundo lo puede hacer.

El problema viene después.

El problema viene cuando, una vez creada la cuenta y diseñado un perfil social, nos damos cuenta de que no hemos pensado ninguna estrategia de comunicación.

Antes de crear una red social hay que tener un objetivo, un propósito: queremos hacer negocio, potenciar la marca, mejorar la comunicación con los clientes…

2. No contar con una persona adecuada

Para gestionar la comunicación en las redes sociales tenemos que contar con una persona que conozca el funcionamiento y las características de cada plataforma, controle y monitorice la información y adapte el mensaje en función de cada canal y formato. Una persona que sepa impregnarse de la cultura empresarial de la entidad y retransmita de manera esmerada sus valores.

3. Querer estar en todas partes

Tenemos que escoger bien las plataformas por dónde nos moveremos. Hay que analizar en cuáles va bien estar teniendo en cuenta el sector y el público objetivo al que nos queremos dirigir.

No hay que estar presente en todas las redes sociales. Si vendemos coches o seguros de vida, por ejemplo, no hace falta que abramos una cuenta en TikTok cuando, hoy por hoy, sabemos que es una red utilizada por adolescentes y preadolescentes.

4. Falta de actividad

Muchas empresas abren perfiles para crear una promoción o anunciar un producto nuevo, consiguen miles de seguidores y, justo cuando acaba la campaña, no vuelven a actualizar la red nunca más.

Ten claro que una red social sin actualizar proyecta una mala imagen. La constancia es un factor clave en Internet.

5. Utilizar las redes sociales como catálogo de venta

Las redes sociales no son un catálogo de venta. Muchas empresas se limitan solo a hablar de sus productos, descuentos y promociones. Esta actitud hace que el usuario se canse de la marca. Ya sabemos que vendes zapatos / sillas / uñas de hielo / programes software / el que quieras. No hay que recordarlo en cada momento.

A pesar de que el objetivo final sea vender, hay que hacerlo de una manera agradable e, incluso, sutil. Tenemos que compartir información de interés para los seguidores y que esta esté relacionada de una manera u otra con nuestra área de negocio.

6. No interactuar con los usuarios

Una de las grandes ventajas de las redes sociales es la bidireccionalidad. En ellas, podemos obtener el feedback de nuestra audiencia.

En Facebook, Instagram o Twitter, por ejemplo, los usuarios tienen un canal para comunicarse contigo, preguntarte dudas o reclamar por un problema en un producto o servicio. Ignorar estas interacciones es lo peor que puedes hacer.

La falta de respuesta da muy mala imagen de marca. Una crítica de un usuario enfadado se puede volver viral y perjudicar seriamente la reputación de la empresa. Hay que atender las quejas con celeridad. Y, por qué no, si conviene y el community manager es astuto, responder con humor para dar la vuelta a la tortilla.

[ 10 cosas sobre mí ]

1. Me gusta demasiado el café, si alguna vez se puede decir demasiado.

2. Firme creyente de que una llamada vale más que un whatsapp.

3. Me organizo la vida con mil agendas, pero a veces pierdo la cabeza.

4. Soy muy observadora, aunque a menudo llevo las gafas sucias, y si tengo una cámara para llevarme un recuerdo, mejor.

5. De provincia aragonesa, pero mirando los dibujos en catalán desde pequeña.

6. Me encanta leer en papel. Si me paso al libro digital, será porque no me queda espacio en casa.

7. Tengo estancada una pasión que me relajaba mucho y me hacía desconectar: pintar.

8. Ágil devoradora de series y cine.

9. Siempre aprendiendo para mantenerme actualizada en este mundo de locos.

10. Un deseo: igualdad.

[ 10 cosas sobre mí ]

1. Me enamoré gracias a Twitter.

2. Periodista renegada de una profesión que cada vez dispone de menos tiempo y recursos.

3. Madre. El emprendimiento me ha permitido algo casi imposible: conciliar.

4. He descubierto las maravillas que hay bajo el mar y me sumerjo siempre que puedo.

5. Tengo vértigo, pero nunca puedo resistirme a mirar hacia abajo.

6. Me encantan los gatos. En un pasado, gato que veía por la calle, gato que me llevaba a casa.

7. Me he vuelto feminista con el tiempo. Cada día el mundo me demuestra que es necesario.

8. Muy fan de quien inventó la frase "Viajar es el único gasto que te hará más rico".

9. Catalana pero también ciudadana del mundo. Una lengua que no se protege es una lengua que muere.

10. Como el gran Capità Enciam postulaba, yo también creo que los pequeños cambios son poderosos.

[ Web ]

Como dijo Bill Gates, "si tu negocio no está en Internet, tu negocio no existe".
Si tu consumidor está en Internet, ¿por qué no estás tú?
Una página web es tu escaparate, es tu comercial, es una fuente informativa, es una primera toma de contacto.
Ahora bien, para emerger en un mundo sobresaturado, son necesarios un propósito y una estrategia.

[ Cuento ]

Narración, generalmente breve, de un hecho o de una serie de hechos reales, legendarios o ficticios, con la intención de entretener, divertir, moralizar, etc.
El cuento que todo el mundo tendría que leer es Momo, una novela de Michael Ende en la que se explica la lucha entre Momo, una niña huérfana que posee una extraordinaria habilidad para saber escuchar, y los hombres de gris, personajes cadavéricos que viven del tiempo ahorrado / perdido del resto de mortales.
Escondida bajo la dulzura de una niña, Momo es una crítica feroz a las sociedades modernas, en las que el trabajo convierte la sociedad en una suma de personas alienadas y la productividad es dirigida por personajes sin escrúpulos.
¿Te suena de algo?

[ Copywriter ]

kɑpiːˌraɪtɚ

También denominado "redactor de contenidos publicitarios". Nos encanta adoptar extranjerismos para denominar cosas para las que ya tenemos nombre. Por ejemplo: footing, bufet, parking, clúster, standing, outlet, hobby, freelance, coaching, branding… En esta web encontrarás unos cuantos, pero… es un puro tema de posicionamiento ;-)

[ Binge-watching ]

bɪnʤˈwɒʧɪŋ

Expresión inglesa que vendría a decir "hacer un maratón o atiborrarse de series". Mirar capítulo tras capítulo hasta terminarte la serie entera. Esto que está tan de moda gracias a las plataformas de vídeo como Netflix o HBO.
En la oficina nos enganchamos a This Is Us, y no negamos que alguna noche hemos hecho algún binge-watching en Prime Video. Si no la has visto, ¡te la recomendamos!

[ Engagement ]

ɪnˈɡeɪdʒmənt

El engagement es un concepto que se ha convertido en imprescindible en la hora de analizar si una estrategia de marketing funciona.
Tiene que ver con la fidelidad y el sentido de pertenencia a una marca y es una herramienta de conversión mucho más potente que la publicidad.
¿Quieres saber más?

[ Keywords ]

kɪ́*jwəːdz

Las keywords son aquellas palabras clave que utilizamos cuando buscamos información sobre cualquier temática en un buscador.
La definición es sencilla, ¿verdad?
Aun así, saberlas reconocer y utilizar cuando toca es más importante de lo que parece.
Trabajar las keywords correctas en tus contenidos digitales puede ayudarte muchísimo.

¿Por qué?

Te permitirá posicionar bien el contenido en los buscadores, evitarás que se pierda entre tanta información y aumentarás las visitas de clientes potenciales.

¿Dónde las puedes utilizar?

Te pueden servir para definir el contenido principal de una página web, su estructura o, incluso, los textos de una publicación en Instagram.
Porque, ¿sabías que los hashtags también son keywords?

[ Conocer ]

Formarse o tener una idea más o menos completa de alguien o de algo.

¡Di la tuya!
Aquí tendrás voz y voto, y cuerda para rato. No nos andaremos con rodeos y, con la mano en el corazón, hablaremos claro y hablaremos bien, que cuesta más bien poco.

[ Red social ]

Plataforma digital de comunicación global que pone en contacto a un gran número de usuarios.

Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn, Pinterest, YouTube, WhatsApp, Telegram, Snapchat, Pinterest, Flickr, Spotify, TikTok… Son todas las que están, pero no son todas las que son.

¿Qué quiere decir esto?

Que no hay que tener un perfil en todas las redes sociales que te encuentres por el camino. Hay que enfocar la comunicación global entendiendo que la imagen de tu empresa, marca, institución o producto se verá 100% influida en función de cómo utilices todas estas plataformas.

¿Estresante?

Te asesoramos para definir una buena estrategia de comunicación y poner en marcha solo aquellos perfiles que sean de interés y de utilidad.

[ Conectamos ]

La teoría de los 6 grados que ya son 4

Sitúate. Años sesenta. Época de los Beatles y de las manifestaciones masivas reivindicando nuevos derechos sociales.

Un experimento social.

En ese momento, un norteamericano quiso comprobar si toda la humanidad estaba “conectada”.

¿Cómo?

Seleccionó varias personas al azar y les pidió que enviaran una carta. La tenían que mandar a alguien que no conocían de nada y que vivía a miles de kilómetros. Los remitentes solo sabían el nombre, la profesión y una localización aproximada. Para que la carta llegara a la persona correcta, la principal condición era que los participantes tenían que dar la misiva a uno o varios intermediarios siguiendo una especie de intuición. ¡Y todo ello, sin Whatsapp ni Facebook!
Al contrario de lo que se creía, la mayoría de cartas llegaron y, en vez de centenares de intermediarios, solo hicieron falta entre 5 y 7 personas en la cadena. Voilà! La teoría de los 6 grados de separación.

Ahora restamos 2, y quedan 4

Con las redes sociales, esta teoría ha quedado obsoleta. Según un estudio de Facebook, solo es necesaria una media de 3,57 personas para conectar los más de 1590 millones de usuarios activos de la red (cerca de un 22% de la población).
Piénsalo bien, entre tú y Trump solo hay una cadena de 4 personas de separación. Acojonante, ¿verdad? Ahora piensa en las posibilidades que te abre esta teoría. E ignora las posibilidades con Trump…
¡Aprovéchala!

[ Marca ]

Según la Oficina Española de Patentes y Marcas, una marca es todo signo susceptible de representación gráfica, y sirve para distinguir los productos y servicios de una empresa en el mercado.
Una marca, sin embargo, va mucho más allá del diseño.
Todo lo que se comunica, y cómo se comunica, es marca.
Todo lo que la gente percibe, piensa, dice, siente y comparte sobre un producto o servicio, es marca.